SALSA EN CORDOBA(TM)en conjunto con la PEQUEÑA HABANA-CLUB SOCIAL conforman un espacio dedicado a comunicar la cultura Cubana en Argentina y resto del mundo, con adeptos amantes de nuestro quehacer y tradiciones; impartimos cursos varios:
Eventos temáticos.
Clases de SALSA CUBANA.
Clases de Zumba
Barras de Tragos tropicales.
Animacion turística.
Cursos de Barman.
Organizamos viajes, con un tour líder autentico desde argentina.
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Segunda Caminata Rosa y estudios gratuitos para concientizar sobre el cáncer de mama
Las inscripciones están abiertas. La actividad además será un espacio solidario para ayudar a merenderos. También, durante todo el mes habrá charlas y mamografías gratuitas.
La actividad fue anunciada en conferencia de prensa
En el marco del Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, la municipalidad de San Francisco junto al Consejo Municipal de la Mujer y la Clínica de Especialidades Médicas "Enrique J. Carrá (h)"organizó la Segunda Caminata Rosa.
La misma se llevará a cabo el próximo sábado 19 de octubre desde las 16 y el recorrido iniciará frente a la clínica conocida como #Cruz #Azul (Bv. 9 de Julio 1501, esquina Pellegrini) y culminará en inmediaciones de la #Facultad #Regional #San #Francisco de la UTN. Será una caminata de 3 kilómetros y en ese marco además habrá clases de #zumba a cargo de #Denis #Morales, práctica de yoga y animación.
En conferencia de prensa, el secretario de Salud del municipio, #Fernando #Giacomino; las integrantes del Consejo Municipal de la Mujer; del Grupo Municipal Recreo Salud y en representación de la Clínica Enrique J. Carrá, #Gonzalo #Barrionuevo, brindaron detalles sobre la propuesta que promueve la concientización sobre la importancia de realizar controles como método de prevención y detección temprana de la enfermedad, que presenta mayor incidencia en el sexo femenino a nivel mundial, con una tasa de 73 casos por cada 100.000 mujeres.
#Inscripciones
Los interesados en participar de la Caminata Rosa 2 podrán inscribirse en www.inscribirme.com/caminatarosa2019, sin costo de inscripción. Asimismo, se recibirán donaciones de 1 litro de leche, que serán destinadas a comedores comunitarios de nuestra ciudad.
Charla en el Teatrillo y mamografías gratuitas
Por otra parte, el miércoles 17 de octubre, a las 20 en el Teatrillo Municipal, la Secretaría de Salud en conjunto con la Clínica Regional del Este, brindará una charla de concientización sobre prevención del cáncer de mama.
Y durante todo el mes en curso se realizarán ecografías gratuitas en el Centro de Diagnóstico (Rivadavia 514), de lunes a viernes, de 8 a 11.15, y se deberá sacar el turno con el pedido médico llamando previamente por teléfono al 422620; mamografías sin cargo en la Asociación Lucha contra el Cáncer (Lalcec), en Córdoba 344, donde se debe concurrir con una solicitud del estudio firmada por su médico, de lunes a viernes de 16 a 19; y en el Hospital "J. B. Iturraspe", donde desde el 21 de octubre se podrán tramitar turnos con la solicitud médica.
En la ciudad de San francisco, Córdoba a los 25 dias del mes de abril de 2019, se abrieron las puertas del rincón de cuba; la #Pequeña #Habana #Club #Social; la casa cuba de nuestra ciudad, donde se asienta la Colectividad cubana de la misma.
Con un Proyecto de trayectoria como cada año se cumple el primer ciclo con la participación de instructores de zumba zin, alumnos de cursos sobre ritmos latinos y otras personas que con las ganas de superarse, adquirir conocimientos, afianzar y reforzar sus bases sobre los bailes cubanos acuden una ves mas para compartir y disfrutar e intercambiar.
En esta jornada se reunieron dos academias junto a sus profesores y sus respectivos alumnos, una nueva modalidad que hemos adquirido para que el alumno interiorice el trabajo colectivo.
Fue una jornada llena de mucho jubilo, donde el alumnado interactúa constantemente y su satisfacción fue inmensa.
Próximo Curso mes de junio, consultas e inscripciones debes dejarnos en la parte de abajo de esta pagina tu email y consignarnos "INTERESADO EN TALLER DE CUBA; JUNIO.
Ampliar fotoLo primero que uno ha de saber al llegar a Santiago es que se encuentra en la ciudad más caribeña y mestiza de Cuba. Si Cuba es calor, Santiago es más calor, fuego en invierno y en verano. Si Cuba es calle, Santiago es más calle. Si Cuba es música, Santiago es la cuna del bolero, de la trova, del son. Y si Cuba es hospitalidad, eclecticismo, mezcla, Santiago es su verdadera capital, quizás por eso aquí amanece una hora antes que en La Habana.
Habían pasado 415 años de su fundación por Diego de Velázquez —el 25 de julio de 1515— cuando llegó el poeta Federico García Lorca y quedó atrapado: “¡Oh Cuba! ¡Oh ritmo de semillas secas! / Iré a Santiago. / ¡Oh cintura caliente y gota de madera! / Iré a Santiago. / ¡Arpa de troncos vivos, caimán, flor de tabaco! / Iré a Santiago”. En 1930, a Lorca le fascinó la personalidad y carácter de la ciudad más oriental de la isla, imposible de entender sin su integración en el majestuoso paisaje de la Sierra Maestra y el abrigo de la bahía santiaguera, en cuyas riberas nació la población. Le impresionó el color de su piel, el carácter extrovertido y alegre de sus gentes, la plasticidad de sus bailes y ritmos y la silueta ondulante de su trama urbana, adaptada a la topografía accidentada del terreno, donde es preciso ascender o descender constantemente, de ahí sus calles escalonadas, los balcones naturales y las pendientes que proporcionan hermosas perspectivas y hacen de Santiago un mirador excepcional.
ampliar fotoMúsicos frente al Museo El Carnaval de Santiago de Cuba.
Viajar a Santiago es una experiencia sensorial. Son muchos los placeres que la ciudad y su entorno proporcionan al visitante: recorrer las bulliciosas calles Enramadas, Aguilera o Heredia, arterias vitales donde palpita el espíritu de la vida santiaguera; tomarse un ron añejo escuchando inmortales sones del Trío Matamoros y Compay Segundo en la Casa de la Trova (donde prevalece el refrán “La Trova sin trago se traba”); llegar hasta el cercano poblado El Caney (a unos pocos kilómetros), cuna de las ricas frutas del famoso pregón y escenario de los últimos combates entre cubanos, norteamericanos y españoles durante la guerra de Independencia; visitar la antigua plantación cafetalera La Isabelica, en las laderas de la Gran Piedra, creada por inmigrantes franceses en su huida de la revolución negra de Haití; navegar por las aguas de la bahía y bordear el poblado marinero de Cayo Smith, La Socapa y Punta Gorda, áreas de recreo y veraneo creadas por la burguesía en la década de 1920; extasiarse ante la visión del impresionante castillo de San Pedro de la Roca al atardecer; arrollar con una conga en las calles en época de Carnaval o peregrinar hasta el pueblito de El Cobre, donde se encuentra el santuario que guarda la imagen de la patrona de Cuba y tiene su sede la increíble Steel Band que dirige Hermes Ramírez.
ampliar foto En marzo de 2012, Benedicto XVI vio actuar a Hermes y su grupo al subir a El Cobre, en la cordillera del mismo nombre, a 25 kilómetros de la ciudad. El Papa quedó impactado y eso que la banda solo interpretó para él el Ave María y Virgen Mambisa, y no oyó sus versiones salvajes de Bacalao con pan, de Chucho Valdés, y sus calipsos, sones y bailables cubanos, que hacen a los santiagueros perder la cabeza y la cintura. “La música es el hombre escapado de sí mismo”, resume Hermes, que piensa que, en cierto modo, ese es también el espíritu de Santiago: la ciudad es de carne y hueso, entra en trance, baila, bebe, sufre y goza igual que sus habitantes, por eso los sentidos explotan cuando en la calle suena la corneta china en una conga.
ampliar fotEl castillo de El Morro
Santiago aporta tres referencias a la lista del patrimonio mundial. El primero es el castillo de San Pedro de la Roca o castillo del Morro, impresionante obra de ingeniería militar edificada durante el siglo XVII por Juan Bautista Antonelli, El Mozo. A la entrada de la bahía, la fortaleza fue testigo de acontecimientos históricos como la batalla naval en la que fue hundida la escuadra del almirante Cervera, el 3 de julio de 1898, que marcó el final del imperio colonial español y abrió las puertas a la intervención norteamericana y a la posterior independencia de Cuba. Esta fortificación abaluartada, que se despliega en sucesivas terrazas hacia el mar combinando formas geométricas y simetrías perfectas, es una de las más importantes construidas por los españoles en América.
ampliar fotoLa tumba de Compay Segundo en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba.Y. ZAMORAEFE
El segundo tesoro es el paisaje arqueológico de las primeras plantaciones de café, que incluye los vestigios de 171 edificaciones agroindustriales de finales del siglo XVIII y principios del XIX. El conjunto es muestra de la influencia de la inmigración franco-haitiana, que trajo consigo en el sureste de Cuba elementos de una cultura que nada tenía que ver con la de la colonia española, y no solo por la obra arquitectónica, ingenieril o hidráulica construida, sino también por la música, la danza, la gastronomía, la religión, el arte y por los gustos y costumbres que importaron, y cuya huella puede observarse en barrios de la ciudad como el Tívoli o en la calle del Gallo.
ampliar fotoJuan Manuel Villy Carbonell, 'El Benny', en el café La Isabelica de Santiago de Cuba.
“En cada cafetal había una biblioteca y un piano”, cuenta el conservador de la ciudad, Omar López, que para explicar la importancia de la huella francesa en Santiago ha creado en la Casa Dranguet el Centro de Interpretación y Divulgación del Patrimonio Cultural Cafetalero. Situada a un costado de la antigua plaza de Armas, ocupa una hermosa casona colonial con influencias neoclásicas perteneciente a un rico hacendado cafetalero, un ejemplo típico de la arquitectura doméstica santiaguera.
ampliar fotoEl Parque Céspedes, en Santiago de Cuba.JANE SWEEny
Por último, y derivada también de esta huella, en 2003 se declaró patrimonio inmaterial de la humanidad la Tumba Francesa La Caridad de Oriente, agrupación músico-danzaria fundada el 24 de febrero de 1862 por esclavos haitianos que acompañaron en su huida de Saint-Domingue a los colonos franceses. Hoy la dirige Andrea Quiala Venet y cada semana recrea en su sede aquellos elegantes bailes de salón aprendidos por los esclavos de sus amos: minués, rigodóns y carabinés de estilo versallesco, pero interpretados al ritmo de los tambores africanos. Tan singular como esta cultura mestiza y el don de gentes de sus habitantes es el urbanismo y la arquitectura de Santiago. La Maqueta de la ciudad es un buen lugar para comenzar a sumergirse en su riqueza. Reproduce a escala las 320 hectáreas de su centro histórico, con sus más de 500 edificios de alto valor patrimonial y otras áreas importantes como el hermoso reparto de Vista Alegre (construido en la primera década del siglo XX para las clases adineradas siguiendo los modelos anglosajones de la Ciudad Jardín y de la finisecular City Beautiful norteamericana) o el cementerio de Santa Ifigenia, monumento nacional, donde está el mausoleo del héroe nacional José Martí, las tumbas de los padres de la independencia y también la del líder de la revolución cubana, Fidel Castro, además de los restos de los grandes trovadores del país, de Miguel Matamoros a Compay Segundo, pasando por Ñico Saquito y Pepe Sánchez.
ampliar fotoLa calle de Bartolomé Masó, en el centro histórico de Santiago de Cuba.
Parque Céspedes, la plaza principal
Vista la Maqueta, lo mejor que uno puede hacer es echarse a la calle y dejarse llevar hasta el Parque Céspedes, la plaza principal. A diferencia de la plaza de Armas de La Habana, que preservó su imagen colonial, el espacio fundacional de Santiago es fundamentalmente ecléctico, reflejo del afán de modernidad y renovación de las clases dominantes y los sectores más cultos a comienzos del siglo XX, cuando la ciudad experimentó una profunda transformación al perder peso la herencia colonial en favor de nuevas ideas arquitectónicas y urbanas. Desde su creación en el siglo XVI, el Parque Céspedes, antaño plaza Mayor, plaza de Armas y plaza de Isabel II, fue el centro político, religioso, administrativo y social. Aquí está la llamada Casa de Velázquez, probablemente la más antigua de Cuba, que fungió como Casa de Contratación y fue residencia de los gobernadores y de importantes familias, y hoy es el Museo de Ambiente Histórico. Están también el Palacio de Gobierno y la catedral, cuyo origen se remonta al siglo XVI, aunque fue reconstruida en numerosas ocasiones debido a terremotos, huracanes y ataques de corsarios y piratas. Su imagen ecléctica actual se debe a la remodelación realizada entre 1916 y 1922 por Carlos Segrera, arquitecto fundamental de Santiago, pues a él se deben el hotel Casa Granda, el Museo Bacardí y muchos edificios que son seña de identidad de la ciudad.
ampliar fotoUn coche frente a la sala de conciertos Dolores, en una antigua iglesia de la plaza homónima, en Santiago de Cuba.
En el Parque Céspedes, o en el Balcón de Velázquez, o en el café La Isabelica, en una esquina de la plaza de Dolores, uno puede conocer a personajes como Juan Manuel Villy Carbonell, apodado El Benny porque canta como Benny Moré y puso su voz en una película sobre el famoso artista cubano. El Benny se define como “un bohemio desde los ocho años, porque así es Santiago”, y pasea por las calles vestido como El Bárbaro del Ritmo pese al calor sofocante. Solo o con su guía uno puede perderse por el sistema de plazas y plazuelas del centro histórico. Cada una tiene su personalidad, como la plaza de Marte, desde el siglo XVII el espacio para los ejercicios de las tropas españolas, entonces denominado Campo de Marte. Siguiendo las calles de Aguilera y Enramadas, uno puede descubrir callejones embrujadores como el del Carmen —hoy un mercadillo de artesanía—, doblar por Heredia hacia las señoriales casonas que albergan los curiosos Museo El Carnaval y Museo del Ron, o llegar a las famosas escaleras de Padre Pico, coronadas por el Museo de la Lucha Clandestina, o bajar hasta la fantástica alameda Michaelsen, donde se abre la ciudad a la bahía, con su reloj y su zona industrial.
ampliar fotoPatio de la Casa de Velázquez, hoy el Museo de Ambiente Histórico, en Santiago de Cuba.
Santiago es mucho Santiago. Puedes escuchar por la noche, en La Casa de la Trova o en La Pachanga, al Septeto Santiaguero. O viajar junto a la costa por la preciosa carretera de Mar Verde hasta los restos del Almirante Oquendo, con su torreta y cañones saliendo del mar en la playa de Juan González, lugar donde fue hundido el crucero acorazado durante la batalla naval entre la escuadra de Cervera y la Armada estadounidense en 1898. En Santiago puedes visitar la Loma de San Juan, escenario de uno de los más cruentos combates de aquella guerra; entrar al cuartel Moncada, donde comenzó la revolución de Fidel Castro; subir a la Gran Piedra y ver los cafetales. Perderte en el parque Baconao, declarado reserva de la biosfera; entrar en trance al escuchar un ensayo de la Steel Band de Hermes en El Cobre, y visitar antes el santuario dedicado a la Virgen de la Caridad. Santiago, ya se sabe, es el Caribe. Fuego. Mezcla. Piel. Autenticidad.
GUÍAS ESPECIALES
Tan poderosa es la personalidad de Santiago y tan conectada está con el calor y el modo de ser de los santiagueros, que basta con dejarse llevar por ellos para entrarle a la ciudad y descubrir sus secretos. Lo ha sabido ver Meliá, la principal cadena extranjera que opera en la isla, que administra el hotel Meliá Santiago, de cinco estrellas. Bajo el nombre de “Un destino, una historia”, su propuesta consiste en mostrar Santiago a través de algunos de sus personajes y protagonistas, incluyendo al Conservador de la Ciudad, Omar López, que explica a los viajeros como la última de las siete villas cubanas fundadas por los conquistadores españoles en la segunda década del siglo XVI es un gran anfiteatro natural, donde no hay una sola calle horizontal y en la que paisaje y urbanismo están plenamente integrados y (enlazar con su video). O de Alfredo Vaillant, integrante de la Steel band del El Cobre, que a la vez es artesano y vende a los peregrinos virgencitas de la Caridad talladas por él en madera (enlace a video El sonido del Cobre). Esta también Miriam Reyes, costurera autodidacta de una de las comparsas del Carnaval, que cuenta que “el que no arrolla con una conga no es santiaguero”. Dice Miriam que cuando aparece por una esquina la conga de Los Hoyos o cualquier otra, “aunque estén dentro de su casa ves a las personas mayores, de ochenta años o más, moviéndose sin parar” (enlazar con su video Los colores del carnaval. ) Lo dice y es verdad. Así es Santiago.